
En el momento presente está el potencial mayor. Tu mente tiende a comportarse como un limpiaparabrisas: va y viene, nunca se queda quieta. Salta del presente al pasado, y otra vez al futuro, sin pausa. Y eso puede resultar agobiante, porque genera nerviosismo y ansiedad.
Tenés que frenar esa charla interna para poder rendir al máximo.
Un metafísico te diría: la mente oscila como un péndulo, va constantemente del pasado al futuro, y solo cuando consigas detenerlo en el centro vas a volver a ser el dueño consciente de tu vida. Pensá cómo opera eso en tu vida diaria.
RELJARSE UNOS MINUTOS POR DÍA
Ahora te propongo que aprendas a escuchar tu silencio.
Te va a ayudar a entender que sus mucho más de lo que creés ser. Cerrá los ojos unos instantes. Luego abrilos.
¿Quién es el que estaba viendo, aun cuando aparentemente no se estaba viendo nada allá afuera?
¿Quién es ese que obsevaba?
Esa es tu consciencia. Tenías los ojos cerrados, y sin embargo, ¿quién se dio cuenta de que había oscuridad, o luces? ¿Quién supo que estabas ahí? La conciencia.
No sos tu cuerpo. Ese es el mensaje que tenés que comprender claramente. Tenés un cuerpo. Usás un cuerpo para moverte en este plano tridimensional, y bendito templo es.
Con una mente dispersa, la vida te sucederá inconscientemente, mecánicamente.
¿De quién depende el cuerpo? De vos. Vos dirigís tu vida, tus actos.
SOS EL DUEÑO- EL PROTAGONISTA DE TU HISTORIA- YA MISMO- AQUI Y AHORA-
y como siempre decimos: NADIE PUEDE HACERTE INFELIZ SIN TU CONSENTIMIENTO-
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