¿REALMENTE CREES QUE TUS PENSAMIENTOS SON SÓLO TUYOS? UN ESTUDIO AYUDA A DILUCIDAR CÓMO CONSTRUIMOS LO QUE PENSAMOS DE MANERA INTERDEPENDIENTE CON EL ENTORNO

La concepción moderna de un individuo libre y racional se basa en la noción de que ejercemos libremente nuestro pensamiento, y es este librepensar lo que nos hace individuos, lo que nos otorga nuestra existencia individual. Suponemos que aquello que somos, que está ligado a aquello que pensamos, es algo que surge de nuestra propia individualidad, de nuestra razón que delibera con autonomía. La esencia del individualismo es que la esencia es individual y por lo tanto cada uno define su propia existencia, es amo y señor de su destino, no necesita de transferencia u otredad. Esta es la asunción fundacional de nuestra cultura cartesiana, pero aunque ha sido capaz de construir los sólidos edificios de la ciencia y la tecnología, separando bloque tras bloque de la masa informe o de una especie de ápeiron indiferenciado, sus bases no son tan sólidas como creemos.
La idea de que mis pensamientos son sólo míos y estoy solo en mi cabeza hermética –con mi alma o mi conciencia en los confines del cerebro– puede ser fácilmente discutida. Una visión sistémica cuestiona seriamente el paradigma del racionalismo que al atomizar el mundo en innumerables fragmentos para analizarlos y verlos a detalle sin el ruido de sus relaciones también proyecta este modelo a la herramienta que utiliza para hacer el análisis: la mente humana (el experimento afecta al experimentador). Es parte del dogma de nuestra civilización creer que contamos con una especie de blindaje –una